El ciclismo Educativo en Edad Infantil
publicado el 07/05/2009
Hoy día, todo niño, por cualquier circunstancia de la vida (buen comportamiento, calificaciones aceptables como escolar, regalo de Reyes…) va a recibir una bicicleta, y con ella como con cualquier otro instrumento que tropiece en su vida ha de comenzar a educarse. La bicicleta tiene que entenderse como un medio que contribuya a la formación integral del niño.
El hecho de que el deporte no sea un producto educativo en su origen, hace que su introducción en la escuela se haga a veces como un mimetismo del deporte de adultos, y más aun del deporte de élite y del deporte espectáculo, y que primen en él más los objetivos estrictamente deportivos que los educativos. El deporte escolar debe dar prioridad a los aspectos lúdicos y no a los aspectos competitivos, la Orden 6 de abril de 2006, por la que se regula la Organización y el Funcionamiento de los Centros Docentes Públicos, así lo refleja.
La situación se ve agravada, en parte, porque los profesionales del deporte (monitores, entrenadores, etc.), que también han irrumpido en la escuela, se han formado tradicionalmente en ausencia de toda preparación pedagógica y buscan sobre todo en el deporte escolar el rendimiento y la competición.
No se trata, pues, de educar para el deporte, como si éste fuese el coronamiento de la educación física, sino de educar a través del deporte. No hay oposición, además, entre deporte y educación física, ya que la actividad deportiva es considerada como un sistema de educación, tanto sea entrenamiento físico o simplemente recreación (Listello, 1959).
Es verdad que últimamente existe todo un movimiento hacia el "deporte educativo" que lo distingue claramente del "deporte competitivo"; se necesita crear un deporte del niño, un deporte para el niño, es decir, un deporte de adquisición y de desarrollo de las aptitudes motrices que se diferencie del simple deporte de "performance" (Merand, 1973). En efecto, no se trata de eliminar el deporte en la educación sino de que no contradiga, por sus métodos, los fines de la misma.
Educación a través del ciclismo
Diferentes ámbitos.
El ciclismo introducido en la escuela, puede tener muchas intenciones o finalidades educativas que van a favorecer al desarrollo global del niño, contribuyendo en aspectos como la motricidad, la afectividad, y el desarrollo cognitivo.
Ámbito motor.
El ciclismo puede mejorar aspectos básicos del desarrollo motor: resistencia, velocidad, la coordinación, el equilibrio, la agilidad...Además, la práctica del ciclismo se basa en tres habilidades:.
* Equilibrio: Utilización correcta de nuestros puntos de apoyo sobre la bicicleta: pies, manos y glúteos.
* Propulsión: Hay que saber cuándo pedalear, cuándo frenar, cuándo acelerar, cuándo dejarse llevar…
* Conducción: Debemos dominar la bicicleta para manejarla y dirigirla.
Ámbito cognitivo.
Aunque el ciclismo es una actividad cíclica y repetitiva, se desarrolla en un entorno cambiante, lo que provoca la necesidad en el practicante de adaptar sus patrones motrices al entorno. Así, el componente decisional, es muy importante para adaptarse a las diferentes situaciones o entornos. Como en otros deportes tanto el número de decisiones, el tiempo de decisión, el número de alternativas a la respuesta… Van a influir en el desarrollo intelectual del niño.
Ámbito afectivo-social.
Valores como el compañerismo, el respeto, la tolerancia, espíritu de sacrificio, la solidaridad.... Siempre estarán presentes y son un elemento calve para preparar al discente a las distintas situaciones que tendrá que asumir en la vida real, incluso fuera del ámbito deportivo. De esta manera, este ámbito es de vital importancia.
Por otra parte, la relación entre el alumno y el instructor, así como las diferentes relaciones que se establecerán entre los alumnos son otro elemento educativo a tener en cuenta.
Fuente: http://www.efdeportes.com